Si extrapolamos el concepto de la proporción áurea, a la cocina, encontramos similitudes; en cuanto a equilibrio y estética. Si en diseño hablamos de una simetría perfecta, entre los elementos que forman una composición, en cocina, hablamos no solo de la presentación del plato, sino también, de las cantidades exactas de cada ingrediente, para conseguir un gran sabor, donde el equilibrio entre cantidades juega un papel fundamental.